Bar Avenida
Un solo QR para todo el bar
El mismo código sirve para todas las mesas. No hay que imprimir uno por mesa.
¿No sabes escanear? El enlace hace exactamente lo mismo.
Cuatro pasos y ya está
Sin descargar ninguna aplicación, sin registrarse y sin dar ningún dato. Funciona en cualquier móvil.
Escanea el QR
Con la cámara del móvil. También vale el enlace si alguien no se aclara con el código.
Elige tu mesa
Sale el plano del local con las mesas libres y las ocupadas. Tocas tu número y listo.
Pide lo que quieras
Carta con precios al día y alérgenos. Añades y envías cuando quieras.
Sale donde toca
Las bebidas a la pantalla de barra y la comida a la de cocina. Se paga al camarero, como siempre.
Pide desde la mesa
Esto funciona de verdad aquí. Elige una mesa, pide un par de cosas y mira cómo se reparte solo entre barra y cocina, y cómo lo pasa el camarero a la cuenta.
Aquí caen las bebidas en cuanto el cliente envía el pedido.
Aquí cae la comida, separada de las bebidas.
Pantalla del camarero
El pedido llega ya escrito y sin errores. El camarero lo revisa y lo carga en la cuenta de la mesa con un botón. El cobro y el ticket los sigue haciendo el programa de caja de siempre.
Sin pedidos pendientes.
Qué pasa en cada caso
Elige una situación y ve dándole a «Siguiente paso». Verás qué aparece en el móvil del cliente, en la pantalla del camarero y en la de cocina, y en qué momento entra en tu BDP.
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Qué puede tocar cada uno
Cada persona ve solo lo suyo y solo puede hacer lo suyo. Nadie se lía y nadie toca lo que no debe.
El camarero
- Ver los pedidos que entran, por mesa
- Añadir cosas que le piden de viva voz
- Pasar el pedido a la cuenta de la mesa
- Marcar una mesa como servida o libre
- Ver quién ha pedido la cuenta
- Apagar un plato que se ha acabado
Cocina
- Ver solo la comida, nunca las bebidas
- Marcar un plato como empezado y como listo
- Ver el tiempo que lleva esperando cada mesa
- Avisar de que un plato se ha terminado
- No ve precios ni cuentas
Barra
- Ve solo las bebidas
- Marca la ronda como servida
- Avisa si se acaba un barril o un producto
- No ve precios ni cuentas
El dueño
- Todo lo anterior
- Cambiar la carta y los precios
- Panel privado de ventas de los dos locales
- Ver las reservas y las preguntas del chat
- Dar y quitar acceso a los empleados
Hablar con el asistente por voz
Un botón en la carta que dice «Habla con nosotros». El cliente lo pulsa, el móvil le pide permiso para el micro y habla con el asistente como si fuera una llamada, pero sin marcar ningún número y sin gastar saldo.
Para qué sirve en un bar
- «¿Esto lleva gluten?» sin buscar en la carta
- Para el que no se maneja leyendo en el móvil
- Pedir hablando en vez de tocando
- Reservar mesa de viva voz desde la web
Cómo funciona por dentro
- El audio va del navegador a nuestro servidor
- Se transcribe, se piensa la respuesta y se contesta hablando
- Sin número de teléfono, sin llamada y sin instalar nada
- Se apoya en la misma tecnología del asistente de voz que ya tenemos funcionando
Saber lo que hay sin contarlo todo
Casi todos los programas de caja traen un módulo de almacén. Y casi nadie lo usa. No porque esté mal hecho, sino porque obliga a teclear cada albarán y a contar todo el local para que los números signifiquen algo. Nadie tiene tiempo de eso un martes a las once de la noche.
Seis cosas que cambian
Foto del albarán
- Llega el proveedor y le haces una foto al papel
- Se lee solo y se suma al almacén
- Se acabó teclear entradas una por una
- Es el 80 % del trabajo de un almacén
Contar hablando
- Vas diciendo «doce estrellas, ocho mahou, cuatro coca-cola»
- Se apunta solo mientras cuentas
- Sin libreta y con las manos libres
- Un inventario de bebidas en diez minutos
Contar solo lo que importa
- Quince productos son el 80 % de tu gasto
- El sistema te dice cuáles son los tuyos
- Cuentas quince cosas, no trescientas
- Eso sí se hace todas las semanas
Avisar solo si algo no cuadra
- Nada de informes que no lee nadie
- «Deberían quedar 40 botellines y hay 31. Faltan 9.»
- Solo salta cuando la diferencia es de verdad
- Ahí está la merma, el regalo o lo que se va por la puerta
Pedido al proveedor solo
- Calcula lo que hay que pedir según lo que vendes
- Te lo deja escrito y listo para mandar
- Se envía por WhatsApp al comercial
- Te ahorra la llamada de todas las semanas
Cuánto te deja cada cosa
- «Esta tapa te deja 1,20 € y esta otra 3,40 €»
- Qué subir de precio y qué quitar de la carta
- Cruza lo que compras con lo que vendes
- Ningún programa de caja te lo cuenta así
Bebida primero, y con razón
En la bebida embotellada el número es exacto: una caña sale de un barril y punto. Se puede cuadrar al detalle, y es justo donde más dinero se escapa sin que nadie se entere. En cocina es distinto: si nadie pesa lo que echa, ningún programa del mundo va a cuadrar. Eso hay que decirlo antes, no después.
- Empezamos por barriles, botellines, latas y botellas. Es lo que más se mueve y lo único donde el número cuadra de verdad.
- Un aviso cuando queden dos días de barril, para que no te pille un sábado sin cerveza.
- El resumen del lunes, con lo que falta respecto a lo vendido.
- Cocina después, y solo si el equipo está dispuesto a pesar. Si no, no lo vendemos.
- Los dos locales por separado y juntos, para ver si en uno se va más que en otro.
Reservar mesa
Se acabó coger el teléfono en plena hora punta. La reserva entra sola, aparece en la pantalla del bar y el cliente recibe la confirmación al momento.
Te mandamos un código al móvil para confirmar que el número es tuyo. Así nadie reserva a nombre de otro.
Lo que ve el bar
Las reservas del día en una pantalla, ordenadas por hora. Sin libreta y sin llamadas perdidas.
Para que nadie haga el tonto
- Código al móvil para confirmar la reserva. Sin código, no hay mesa.
- Una reserva por teléfono y franja. No se puede coger media sala.
- Recordatorio el día antes con un botón para cancelar si no vienen.
- Señal para grupos grandes, que es lo que corta los plantones de verdad.
- Quien deja plantón dos veces, queda marcado y ya no reserva solo.
Contesta solo, a cualquier hora
Lo que la gente pregunta cien veces: si hay terraza, si tienen algo sin gluten, hasta qué hora dan de comer. Y lo que no sepa, no se lo inventa: avisa a la barra.
Y si no sabe la respuesta…
No se la inventa nunca. Le dice al cliente que lo está preguntando y manda un aviso a la pantalla de la barra con la pregunta y la mesa. El camarero contesta desde ahí en dos toques y le llega al cliente.
Pasa pocas veces, y cada vez que alguien contesta algo nuevo, el asistente se lo aprende y ya no vuelve a preguntar. Prueba el botón «Otra cosa» para verlo.
Por qué merece la pena
- Deja de sonar el teléfono para preguntar el horario.
- Contesta de madrugada, que es cuando la gente decide dónde come mañana.
- Alérgenos siempre bien dichos, que además es obligatorio.
- El mismo asistente puede atender por WhatsApp con el número del bar.
Una sola caja. La de siempre.
La carta con QR no cobra. Sirve para que el cliente vea y pida, nada más. El dinero entra por donde ha entrado siempre, el ticket lo emite el mismo programa de caja y al cerrar el día hay un único total de ventas.
Que las facturas lleguen solas a tu gestor
Esto es aparte de la caja y no la toca en absoluto. Cada mes alguien de tu casa pierde horas juntando papeles para mandárselos a la gestoría: facturas del correo, tickets arrugados del bolsillo y albaranes sueltos. Eso se puede recoger solo.
Cómo entra
- Las facturas que te llegan por correo se recogen solas
- Los tickets, con una foto desde el móvil en el momento
- Se lee el importe, la fecha y el CIF sin teclear nada
- Se ordena por tipo de gasto
Qué te da
- El archivo que tu gestoría necesita, ya montado
- Aviso de lo que falta antes de cerrar el mes
- Detecta facturas repetidas
- Todo guardado y buscable, sin carpetas de papeles
Dónde está el límite
- Nosotros recogemos y ordenamos, nada más
- Quien declara sigue siendo tu gestor, como hasta ahora
- No emitimos ninguna factura ni tocamos tu caja
- Tus datos en servidores europeos y con contrato firmado
Míralo funcionando
Pulsa y verás entrar los papeles de un mes: los que llegan por correo y los que se fotografían. Al pulsarlo de verdad se te descarga el PDF con todo lo del mes, listo para mandárselo a tu gestoría.
Cómo se leen los cuatro números: lo que has gastado es lo que pagaste en total. De ahí, una parte es IVA y lo recuperas entero, porque se resta de lo que le ingresas a Hacienda. El resto es gasto deducible: baja tu beneficio, así que también baja lo que pagas de impuestos. Sumando las dos cosas sale lo que te ahorras. Por eso una factura de 100 € no te cuesta 100 €.
- Dos locales, un solo panel. Cada uno con su carta, sus precios y su aspecto, gestionados desde el mismo sitio.
- Se acabó reimprimir cartas. Cambias un precio y está cambiado al momento en todas las mesas.
- Lo que se acaba, se apaga. Un clic y ese plato deja de aparecer.
- Sin aplicaciones. Ni el cliente ni el camarero instalan nada.
- Adaptado a cada público. El local del barrio y el otro se ven distintos, con su propia carta.
- Panel privado de ventas solo para ti, con enlace aparte y contraseña. Míralo abajo del todo.
Acceso del propietario
Esta parte no aparece en el menú de la web. Solo se entra por el enlace directo y con contraseña.
En la versión real sería una contraseña de verdad y solo tuya.